
It,s the time
Siempre he pensado, que yo disfrutaría muchísimo con un blog. Algo al alcance de la mano, un plan muy barato en estos tiempos de crisis, una herramienta que te ayuda a ordenar ideas, a priorizar preocupaciones, algo que te mantiene en contacto con la gente, que te ofrece la posibilidad de volcar tu estado de ánimo, aquel diario, con llave o sin ella, que llenábamos con celo de adolescentes.
Te pones a pensarlo detenidamente y todo son ventajas en un blog. Algo que yo reservaba para la jubilación, una larga baja laboral, una convalecencia obligatoria, una reclusión, una condena… pues lo de tener un blog, sólo ofrece un pequeño inconveniente que en algunos momentos de la vida, no es tan pequeño: el tiempo necesario para mantenerlo.
El tiempo, es un bien escaso, y éste precisamente será el tema de mi blog, este blog que ahora, de forma anticipada, me veo obligada a iniciar por indicación del último profesor que ha pasado por el master. Como soy obediente y no quisiera ver mermada mi calificación final, inicio mucho antes de lo previsto, esta aventura escrita con este tema tan absurdo del TIEMPO, pero que tanto juego nos da.
El tiempo, la falta de tiempo y ese otro "tiempo" que tanto nos preocupa, el que nos marca el termómetro, la temperatura del interior/exterior, ese tema del que comienzas a ocuparte cuando te haces mayor y que tantas conversaciones acapara en los ascensores y otros espacios reducidos. Un tema recurrente, que con frecuencia inicia las relaciones sociales. El parte del día, el tiempo que tanto nos condiciona en algunos territorios.
Estos dos tiempos ocuparán este espacio infinito, que ahora os invito a conocer.
Bienvenidos.