sábado, 5 de junio de 2010

It,s the time


It,s the time

Siempre he pensado, que yo disfrutaría muchísimo con un blog. Algo al alcance de la mano, un plan muy barato en estos tiempos de crisis, una herramienta que te ayuda a ordenar ideas, a priorizar preocupaciones, algo que te mantiene en contacto con la gente, que te ofrece la posibilidad de volcar tu estado de ánimo, aquel diario, con llave o sin ella, que llenábamos con celo de adolescentes.

Te pones a pensarlo detenidamente y todo son ventajas en un blog. Algo que yo reservaba para la jubilación, una larga baja laboral, una convalecencia obligatoria, una reclusión, una condena… pues lo de tener un blog, sólo ofrece un pequeño inconveniente que en algunos momentos de la vida, no es tan pequeño: el tiempo necesario para mantenerlo.

El tiempo, es un bien escaso, y éste precisamente será el tema de mi blog, este blog que ahora, de forma anticipada, me veo obligada a iniciar por indicación del último profesor que ha pasado por el master. Como soy obediente y no quisiera ver mermada mi calificación final, inicio mucho antes de lo previsto, esta aventura escrita con este tema tan absurdo del TIEMPO, pero que tanto juego nos da.

El tiempo, la falta de tiempo y ese otro "tiempo" que tanto nos preocupa, el que nos marca el termómetro, la temperatura del interior/exterior, ese tema del que comienzas a ocuparte cuando te haces mayor y que tantas conversaciones acapara en los ascensores y otros espacios reducidos. Un tema recurrente, que con frecuencia inicia las relaciones sociales. El parte del día, el tiempo que tanto nos condiciona en algunos territorios.

Estos dos tiempos ocuparán este espacio infinito, que ahora os invito a conocer.
Bienvenidos.

1 comentario:

  1. Si pudiera vivir nuevamente mi vida. En la próxima trataría de cometer más errores. No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más. Sería más tonto de lo que he sido, de hecho tomaría muy pocas cosas con seriedad. Sería menos higiénico. Correría más riesgos, haría más viajes, contemplaría más atardeceres, subiría más montañas, nadaría más ríos. Iría a más lugares adonde nunca he ido, comería más helados y menos habas, tendría más problemas reales y menos imaginarios. Yo fui una de esas personas que vivió sensata y prolíficamente cada minuto de su vida; claro que tuve momentos de alegría. Pero si pudiera volver atrás trataría de tener solamente buenos momentos. Por si no lo saben, de eso está hecha la vida, sólo de momentos; no te pierdas el ahora. Yo era uno de esos que nunca iban a ninguna parte sin termómetro, una bolsa de agua caliente, un paraguas y un paracaídas; Si pudiera volver a vivir, viajaría más liviano. Si pudiera volver a vivir comenzaría a andar descalzo a principios de la primavera y seguiría así hasta concluir el otoño. Daría más vueltas en calesita, contemplaría más amaneceres y jugaría con más niños, si tuviera otra vez la vida por delante. Pero ya tengo 85 años y sé que me estoy muriendo.

    Instantes

    Jorge Luis Borges

    ResponderEliminar